💡 Así que ahora todos son Controladores de Proyectos
Estás en medio
del proyecto, asegurándote de que los indicadores de desempeño estén alineados,
el cronograma refleje la realidad y los reportes sean precisos. Todo bajo
control… hasta que de repente, el gerente de construcción, el ingeniero de
planificación y hasta el jefe de seguridad comienzan a hacer su propio control
de proyectos. 😅
📊 Cada uno tiene su propia versión de los avances.
📆
Cada área maneja un cronograma distinto.
📢
Cada quien reporta lo que cree conveniente.
Y tú te
preguntas: ¿cuál es el rol del Controlador de Proyectos cuando cada disciplina
decide hacer su propia versión del control?
No es raro que
otras disciplinas intenten manejar su propio control de proyectos. Muchas
veces, esto surge de la necesidad de tener información específica de manera
rápida o de una percepción de que el control de proyectos es solo una función
administrativa. Pero cuando cada área trabaja con su propio sistema, sin una
visión global, los datos pueden volverse inconsistentes y hasta
contradictorios, afectando la toma de decisiones del proyecto.
Aquí van algunas
estrategias para recuperar el orden sin conflictos y hacer que el control del
proyecto vuelva a ser unificado.
📌 1. Reconoce la intención detrás del control paralelo
En lugar de verlo
como una amenaza, entiende por qué lo hacen:
✔️ Quieren más autonomía sobre sus
actividades.
✔️ Creen que su método es más preciso.
✔️ No entienden completamente el propósito del control centralizado.
Identificar la
razón te ayudará a abordarlo de forma más efectiva.
📌 2. Define una única fuente de verdad
Sin sonar
impositivo, recuerda a todos que el control de proyectos existe para unificar
la información, mantener coherencia y asegurar que todas las partes trabajen
con los mismos datos. Puedes explicar cómo una fragmentación excesiva puede
generar errores o decisiones basadas en datos inconsistentes.
✔️ Asegura que haya una plataforma central
donde se actualicen los datos.
✔️ Establece claramente qué datos son oficiales y cuáles son auxiliares.
✔️ Realiza reuniones de alineación para unificar criterios y evitar
discrepancias en los reportes.
Cuando hay una
sola fuente de verdad, el ruido desaparece.
📌 3. Integra a las áreas en el proceso en lugar de competir con ellas
En lugar de decir
“esto lo hago yo, ustedes no tienen por qué meterse”, trata de
integrar a esas áreas en la gestión del control. Puedes proponer reuniones
conjuntas para alinear datos, establecer formatos comunes o simplificar el
proceso para que no sientan que necesitan hacer su propio control.
✔️ Organiza reuniones de revisión conjunta.
✔️ Explícales cómo su información se integra en el control general.
✔️ Demuestra con hechos que un control unificado beneficia a todos y evita
errores.
La clave está en
sumar sin perder el control.
🎯 Conclusión: No luches contra ellos, intégralos
El rol del Controlador
de Proyectos no es simplemente generar informes, sino asegurar que la
información fluya correctamente para la toma de decisiones. Si bien puede ser
frustrante, la clave es no verlo como una batalla personal. A veces, el mejor
enfoque es demostrar con hechos que un control de proyectos centralizado bien
gestionado es más efectivo que varias versiones independientes. Y si alguien
insiste en su propio control, acompáñalo a ver dónde pueden alinearse los datos
en lugar de chocar con él y conviértelo en una oportunidad para fortalecer la
comunicación y demostrar el valor de un control bien integrado. Al final, el
objetivo no es demostrar quién tiene razón, sino hacer que el proyecto avance
de la mejor manera posible.
💬 ¿Te ha pasado que otras áreas intentan hacer su
propio control de proyectos? ¿Cómo lo manejaste?